diumenge, 3 de maig de 2009

¡Ay, señora mi vecina...




¡Ay, señora mi vecina,
Se me murió la gallina!
Con su cresta colorada
Y el traje amarillo entero,
Ya no la veré ataviada,
Paseando en el gallinero,
Pues señora, mi vecina,
se me murió la gallina,
domingo de madrugada;
ay, señora, mi vecina,
domingo de madrugada.

!Míreme usted cómo sudo,
Con el corral enlutado,
Y el gallo viudo!

¡Míreme usted cómo lloro,
Con el pecho destrozado
Y el gallo a coro!

¡Ay, señora, mi vecina
Cómo no voy a llorar,
Se me murió la gallina!


Herreros de Nicolás Guillén, Isla de rojo coral